jueves, 24 de julio de 2008

Pilas Bacterianas (aprovecha los calcetines sucios)

► La estructura, similar a un andamio, tiene poros micrométricos que facilitan su colonización por bacterias y microorganismos

► El material biocompatible se ha realizado mediante un proceso de autoensamblado de nanotubos de carbono

Madrid, 3 de diciembre, 2007 Un equipo multidisciplinar del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha diseñado un ánodo para una pila de combustible microbiana. La estructura, con poros micrométricos en forma de canales, se ha obtenido mediante un proceso de autoensamblado de nanotubos de carbono. El material resultante de la investigación presenta una gran conductividad eléctrica, es ultraligero y su estructura porosa puede ser colonizada por bacterias como la Escherichia Coli.

El trabajo, destacado en la revista Chemical Science y publicado en Journal of Materials Chemistry, ha sido dirigido por el investigador Francisco del Monte, el Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid (CSIC), y Fernando Rojo, del Centro Nacional de Biotecnología (del CSIC), en Madrid.

Del Monte señala la importancia del trabajo: “La diferencia entre una pila de combustible convencional y una microbiana es que en la segunda el combustible lo proporciona la actividad metabólica del microorganismo. Ya demostramos anteriormente que esta estructura puede funcionar como ánodo en una pila de combustible de metanol, ahora estamos buscando la manera de transferir eficientemente la actividad bacteriana al ánodo”.

“Mediante técnicas de microscopía electrónica de barrido y confocal de fluorescencia hemos observado que estas macroestructuras son altamente biocompatibles, permiten la adhesión de las bacterias sobre los nanotubos de carbono y favorecen la formación de un biofilm que cubre la macroestructura tridimensional”, detalla el investigador del Consejo.

En la actualidad, diversos grupos intentan desarrollar un electrodo que permita el funcionamiento de una pila de combustible microbiana en el marco de un proyecto financiado por el CSIC y coordinado por la investigadora del Consejo María Ferrer. Los institutos implicados en el proyecto son el Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid, el Centro Nacional de Biotecnología, el Instituto de Ciencia y Tecnología de Polímeros y el Centro de Ciencias Medioambientales, todos ellos dependientes del CSIC y ubicados en Madrid.
M. C. Gutierrez, M. J. Hortigüela, J. M. Amarilla, R. Jiménez, M. L. Ferrer, F. del Monte. Macroporous

3D Architectures of Self-Assembled MWCNTs Surface Decorated with Pt Nanoparticles as

Anodes for a Direct Methanol Fuel Cell. J. Phys. Chem. C 2007, 111(15), 5557-5560

M. C. Gutierrez, Z. Y. Garcia-Carvajal, M. J. Hortigüela, L. Yuste, F. Rojo, M. L. Ferrer, F. del Monte.

Biocompatibility of MWCNT Scaffolds for Immobilization and Proliferation of E. coli. J. Mater.

Chem. 2007, 17(29), 2992-2995.

Francisco del Monte (Palencia, 1968). Se licenció en Química por la Universidad Autónoma de

Madrid en 1991 y se doctoró por la misma universidad seis años más tarde. Tras una estancia

postdoctoral de dos años en UCLA (EE.UU.), se reincorporó al Instituto de Ciencia de Materiales

de Madrid (CSIC). En el año 2004 crea el Grupo de Materiales Bioinspirados de ese instituto, cuyo

objetivo científico es la utilización de rutas biomiméticas para la preparación de materiales nano y

microestructurados con aplicaciones en biotecnología y biomedicina.
Figuras. La imagen de la izquierda muestra una fotografía a escala microscópica de la estructura de

nanotubos de carbono. La imagen de la derecha muestra cómo las bacterias Escherichia coli

(fluorescente) forman un biofilm y reproducen la estructura de la izquierda. / Fuente: CSIC.

No hay comentarios: