viernes, 16 de mayo de 2008

Swarovsky

¡Dijo sí!

¿A qué?

Ejem, ejem, Ricote se casa... si, este viejo golfo se casa...

Nunca me han gustado las pijerías, pero la verdad es que este anillo era bonito, y jo, la ocasión merecía un esfuerzo. Y allí, con la catedral de Salamanca, el Puente Romano, y los Frikilologos como testigos se lo pedí.

Firmamos un contrato, con sus condiciones, obligaciones y derechos, como tiene que ser un contrato. Y aunque ambos estábamos ya cómodos con nuestra vida en común, decidimos formalizarla, dejando sellado todo con este anillo:



La verdad es que es bonito el anillo. Lo importante es que a ella le gustase. Y le gustó. No fue todo tan perfecto como yo lo había planeado, pero salió todo muy bien y muy bonito.

Sinceramente, no tenemos fecha, pero eso no importa mucho, nos vale con seguir queriendonos como hasta ahora.

2 comentarios:

Arianne. dijo...

Oye yo quiero ir a la boda eh... e Isra tambien se apunta! ajaja Felicidades!

Ricardo Ricote dijo...

¡Claro Ari!¡Los dos estaís invitados!